Las agresiones a mujeres son delitos de Odio.

El aumento de asesinatos y agresiones hacia la mujer no está causado por el azar. Está relacionado con el proceso de liberación de la mujer y por tanto debería de considerarse como delito de odio.
La raíz de este problema es que existe un statu quo en nuestra sociedad y cuando éste se siente amenazado por los cambios reacciona con violencia y odio.
Desgraciadamente esto no es la primera vez que ocurre en occidente. Después de que Lincoln liberase a los esclavos, los estados del sur aprobaron una enorme variedad de leyes para discriminar a los negros que no tardaron en extenderse por todo el país. La opresión llegó a tal punto que a comienzos del siglo XX la discriminación y el racismo habían llegado a Nueva York. Y como ahora, en aquel entonces la opresión también tenía raíces políticas.
Cuando se construyó Manhattan y toda la zona junto al Hudson el alcalde de aquel entonces, Robert Moses, autorizó a construir 170 puentes que eran demasiado bajos para los autobuses. El sabía que lo único que tenía la gente de color para moverse eran los autobuses y no quería que los pobres, en especial los pobres de color, llegaran hasta allí. Así que además de impedir el acceso por los puentes, aprobó una ley que prohibía el paso de autobuses por las grandes avenidas. Cuando se le preguntó en relación a este tema, Moses dijo: “Siempre se pueden cambiar las leyes, pero es muy difícil tirar un puente una vez que se ha construido”.
Nos toca a todas y todos derribar los puentes que se han tendido sobre el odio a la mujer.

Si existe vida inteligente ¿Por qué no se pone en contacto con La Tierra?

Los recientes y anti-naturales cambios de luminosidad en la estrella KIC 8462852 o “estrella de Tabby” han traído de nuevo a las conversaciones la pregunta que da título a este post: si existe vida ahí fuera, ¿por qué no contactan con nosotros?

Para responder a esta pregunta, conviene repasar lo que sabemos a cerca de la vida inteligente en el universo:

La Ecuación de Drake:

El primero en pensar que podía haber vida ahí fuera fue Frank Drake en 1961, presidente del proyecto SETI (en inglés: Search for ExtraTerrestrial Intelligence). El tipo hizo un cálculo matemático sencillo para estimar cuántas civilizaciones hay ahí fuera, y con esto empezó todo. La fórmula es la siguiente:

N = R × Fp × Ne × Fl × Fi × Fc × L

Donde N es el nº de civilizaciones inteligentes que podrían comunicarse con nosotros y depende de:

R ritmo de formación de estrellas como la nuestra

Fp fracción de esas estrellas con planetas

Ne nº de planetas orbitando a una distancia adecuada de su estrella

Fl fracción de esos planetas donde hay vida

Fi fracción de esos planetas con vida donde hay inteligencia

Fc fracción de planetas inteligentes capaces de comunicarse

L Lapso de tiempo que dedican a intentar comunicarse

Y bueno, aunque esta fórmula tiene muchas variables y pudiera parecer a simple vista que el resultado iba a ser pequeño, resulta que hay tantas estrellas en el cielo, que sólo en nuestra galaxia salen como unas 10.000 posibles civilizaciones.

Esto nos lleva de vuelta a la pregunta inicial, ¿Si hay tanta vida ahí fuera, por qué no se comunican con nosotros? El primero en hacerse esta pregunta fue Fermi, planteando lo que se conoce como:

La paradoja de Fermi

La paradoja de Fermi es la aparente contradicción que hay entre las estimaciones de vida inteligente ahí fuera y la ausencia de evidencias sobre dichas civilizaciones.

Son muchos los que han intentado responder a esta pregunta y muchas las teorías al respecto: que si ya se han puesto en contacto con nosotros pero el gobierno lo encubre, que si estuvieron aquí pero nosotros aún no existíamos, etc. Hay tantas teorías como gustos y colores.

Para poder lanzar una hipótesis válida, hacía falta afinar más. Era necesario pensar en qué tipo de mensajero o visitante estábamos esperando. Y entonces llegó Nikolai Kardashov y propuso su teoría.

La escala de Kardashov

La escala de Kardashov es un modo de medir el grado de evolución de una civilización y se divide en categorías. Las de tipo I son aquellas que han dominado tanto el habitat como los recursos y la energía de su propio planeta, llegado a un equilibrio. Las de tipo II se han expandido por todo su sistema solar y las de tipo III lo han hecho ya por toda su galaxia.

Y aquí es donde la cosa se pone interesante, ya que los humanos actualmente ni siquiera hemos llegado a alcanzar el tipo I. Nosotros explotamos los recursos y obtenemos energía sí, pero nuestra economía no está en equilibrio y nuestra tecnología aún no ha conseguido un desarrollo sostenible. Los científicos estiman que en el 2017 nuestro nivel de desarrollo en la escala Kardashov es de 0,72.

Si has leído hasta aquí, ya habrás deducido que para que una civilización alienígena contacte con nosotros tiene que estar forzosamente al menos entre el Tipo II y el tipo III de la escala Kardashov. Es decir, debe haber dominado su sistema solar y estar explorando la galaxia.

Una civilización en este status usaría su sol como fuente de energía y a partir de ahí comenzaría a colonizar y expandirse hacia otras estrellas. Aquí es donde entra en juego la estrella de Tabby.

Tabby es una estrella en la constelación de Cygnus y Lyra, a 1500 años luz de distancia de nosotros. En septiembre de 2015 su brillo empezó a variar. Normalmente los astrónomos usan las fluctuaciones en el brillo de una estrella para detectar sus planetas, llevan tiempo haciéndolo, pero Tabby presenta cambios de luminosidad excepcionales. Los cambios en la luz observada parecen provenir de un objeto de gran masa orbitando la estrella en formación cerrada, los cuales sugiere que podría tratarse de una megaestructura extraterrestre. Con esta hipótesis llegamos al último pensador, Dyson.

La Esfera de Dyson

Una esfera de Dyson es una inmensa cubierta esférica que se coloca alrededor de una estrella y que permite a una civilización avanzada aprovechar al máximo la energía de su sol. hipotésis propuesta por el físico Freeman Dyson.

El pasado viernes, 19 de mayo de 2017, se detectó una nueva caída en la luminosidad de  Tabby de un 3%, desde el Observatorio Fairborn de Arizona, proporcionándonos lo que podría considerarse como el primer indicio real de una civilización extraterrestre inteligente con un grado de desarrollo superior al nuestro.

Pero si esto es así, ¿Por qué no contactan con nosotros?

Y la respuesta es esta:

Los seres humanos aún no estamos lo suficientemente evolucionados para ser contactados. Somos una especie violenta. Pero no violentos de un modo individual, sino violentos en un sentido global. Nuestra sociedad, nuestra economía y nuestra política es violenta. Explotamos sin moderación nuestro planeta, nos explotamos entre nosotros mismos y hacemos la guerra.

Si un diplomático de una civilización extraterrestre aterrizara hoy en nuestro planeta, tendría que hacer una ofrenda de paz para demostrar que viene de buena fe. Al hacer esto, estaría entregándonos tecnología y es algo que no harán hasta que rebajemos nuestro nivel de violencia; de lo contrario sería como entregar un arma a un niño.

Hasta que no lleguemos a un equilibrio sostenible con nuestro planeta y a un grado aceptable de paz y entendimiento entre nuestros hermanos, no estaremos preparados para recibir tecnología exterior. Y mientras que no podamos recibir tecnología exterior ningún diplomático va a ponerse en contacto directo con nosotros.

Por eso es que la vida inteligente no se comunica con la tierra.

Mi predicción para el futuro de este país

De corazón pienso que el tiempo para una revolución ha terminado. Fue posible, entre 2011 y 2015. 4 años muy movidos de escándalos y conciencia social que ya han pasado y que nunca volverán.

La televisión ha ayudado a detener un cambio progresista en nuestro país usando altas dosis de miedo. Miedo al fracaso como el de Grecia y al desastre como el de Venezuela. Por lo que el fenómeno de Pablo Iglesias y Podemos ha sido neutralizado con éxito.

Además la campaña del miedo no solo ha conseguido frenar a las mareas, sino también reunir a la derecha, reorganizarla y fortalecerla como nunca hubiéramos imaginado tras un periodo de verdadera infamia (porque no se me ocurre otra palabra más fuerte) mientras que la izquierda se divide en un pedazo más, naciendo nuevas y poderosas diferencias insalvables entre sus filas.

Ahora lo que viene entre 2017 y 2021 es una etapa donde los poderosos tendrán que ir pensando en cómo van a evitar la sublevación nacional, de una nación (castigada y empobrecida) cuyo horizonte está teñido de miedo y gris desesperanza. Una nación que acabará en los brazos del primer movimiento populista de derechas que surja, (como ya está pasando en otros países) y que prometa devolvernos nuestro glorioso pasado. (un Podemos de derechas)

Porque el problema de bloquear el cambio progresista en un país que va mal es que tras una revolución fracasada lo que le sigue es la reacción. Y la reacción, con sus reaccionarios, no entiende de fracasos o de encuestas, de dilemas morales o campañas del miedo. La reacción es la reacción y sólo puede ser aplacada con violencia.

Y al final la violencia es la única que va a ganar, como ya lo hizo durante la inquisición, el 2 de Mayo o la guerra civil. Triunfa la violencia, sí; la de los unos o la de los otros, pero llegados a este punto ¿qué más da? poco me importa cuál bando salga victorioso. Ya no deseo seguir viviendo en este país, pero me veo obligado a hacerlo por las circunstancias, siendo un extranjero en mi propia tierra.

Tal vez siempre lo fui y seguramente siempre lo seré. Os deseo de corazón mucha suerte, (todos la vamos a necesitar) porque en los tiempos que nos ha tocado vivir, aunque vivamos rodeados de personas, estamos muy solos y vamos camino de vivir en un país ignorante, violento y empobrecido.

El PSOE pudo librarnos del Paro y la precariedad en España y no lo hizo

Lo más doloroso de la situación de paro que atravesamos es que el partido socialista pudo evitarlo y no lo hizo.

Ésta historia se remonta a la época que muchos lláman “la década prodigiosa”, los años 90. La época en que Felipe González lideraba el Psoe con la vista puesta en Europa y se valía de sus contactos internacionales y del repunte económico del país para entrar en la Unión Económica Europea.

Pero claro, un cambio tan drástico en el modelo económico significaba encarar el reto de afrontar también profundos cambios en el modelo social. Por eso, antes de meternos en Europa y en Mastrich Felipe quiso conocer, a través del Centro Superior de Investigaciones Científicas, cómo iban a encarar los españoles el reto de Europa y qué perspectivas de futuro tendríamos dentro de este “nuevo marco común” en un escenario tan grande como es el continente europeo.

Para ésta tarea tan compleja, Felipe tiró de uno de los sociólogos más importantes de aquel momento: el norteamericano James Petras. De modo que en el 95 le dió “un telefonazo” y le hizo venir de Nueva York para afincarse por unos meses en Madrid y Barcelona y así poder estudiar cómo íbamos los españoles a encajar en la economía de mercado europea.

Tras aterrizar en España, Petras se dedicó a entrevistar a jóvenes estudiantes y trabajadores para elaborar un perfil así como a reunir información útil de los distintos agentes sociales como la oficina de empleo y el Instituto Nacional de Estadística.

Cuando James Petras terminó sus conclusiones presentó un informe, el que los internautas conocemos como “Informe Petras”, y lo presentó ante el gobierno. En el momento que la administración revisó sus conclusiones, el gobierno socialista pagó a Petras generosamente por su trabajo y guardaron el informe en un cajón.

El contenido del informe, que podéis leer aquí  dejaban al gobierno del PSOE en una situación incómoda, por lo que la respuesta socialista fue silenciar durante todo el tiempo que pudo su publicación.

El “informe Petras” decía y dice muchas cosas, pero sobre todo que nuestra sociedad no estaba preparada para unos cambios económicos, sociales y políticos tan drásticos como los que la entrada de España en la Unión Europea y el negocio del ladrillo auguraban. Pero el PSOE no hizo caso.

No hizo caso porque a una pequeña porción privilegiada del país no le interesaba un camino de creación de empleo basado en la innovación, lento pero seguro y sostenible; sino que para hacer fortuna y unirse a la “Champion League” de las economías necesitaban de un modelo basado en la inversión de dinero rápido en el ladrillo y en una cultura empresarial “del pelotazo” a costa de todo el futuro de una nación, de los españoles y de España.

El “informe Petras” dejaba bien claro ya en el año 95, con una precisión de notario, que un desarrollo económico acelerado nos conduciría a la situación en la que nos encontramos ahora. Y dejaba escritas advertencias muy contundentes y directas; como que mi generación (la nacida entre los 80 y 90) sería la primera generación de su historia que viviría peor que sus padres. Sería la primera, pero no la última. Advertía, además, que sin una voluntad política de cambio que se comprometiera a corregir ésta tendencia, aumentaría el paro estructural y el empleo fijo desaparecería para dar paso a uno precario y a tiempo parcial.

Y no se quedaba ahí, en su informe Petras señalaba que el origen de ésta nueva situación de paro y precariedad laboral estaría provocada por las políticas neoliberales implantadas por el gobierno socialista de Felipe González.

Éstas conclusiones suponen una fotografía bastante precisa del mercado de trabajo en España y la situación de los parados y trabajadores. Y fue la decisión del PSOE de implantar medidas neoliberales la que nos han conducido al empeoramiento de nuestra calidad de vida y al desastre.

Hoy Podemos decir que el PSOE pudo librarnos del Paro y la precariedad en España y no lo hizo.

 

Chernobyl pudo destruir toda Europa

Se cumple el 30 aniversario del accidente nuclear de Chernobyl y quisiera dar luz a un detalle que poca gente conoce. El nucleo 4 del reactor de Chernobyl pudo dejar a toda Europa completamente inhabitable.

Mucho se ha dicho y escrito sobre Chernobyl y la radiación. Pero un detalle al que no se ha dado importancia es al hecho de que una tercera explosión que estuvo a punto de ocurrir, pudo arrasar Europa entera durante la primera semana y ni el pueblo ruso, ni los europeos tuvimos noticias hasta 18 días después del desastre en el reactor.

El caso es que durante las primeras horas del accidente la llamada de emergencia que se hizo desde la central hablaba solamente de “un incendio en la planta”, de modo que el departamento de bomberos de Pripyat, sin ningún tipo de protección frente a la radiación, acudió a la central y comenzó a vertir agua sobre las inmediaciones del reactor para sofocar el fuego. 30 de los bomberos que acudieron a esa llamada murieron por la radiación, pero además, el agua con la que regaron el incendio se filtró y quedó embalsada bajo el reactor.

Luego, cuando el Kremlin fue informado del accidente y de la enorme columna de humo radiactivo que salía del reactor, la decisión que tomaron fue la de volcar, desde helicópteros militares, enormes sacos de arena sobre el agujero que la explosión había hecho en la central. El tema es que al sellar el agujero con arena, el magma radiactivo del accidente, aproximadamente unas 275 toneladas de uranio y plutonio ardiente y en descomposición, empezó de nuevo a sobrecalentarse y a filtrarse a través del hormigón hacia abajo.

Y como ya anunciaba en el titular, faltó muy poco para que 275.000 kilos de uranio y plutonio incandescentes colisionaran con miles de litros de agua embalsada por el servicio de bomberos, tal y como se muestra arriba en la imagen. Si eso hubiera ocurrido, una inmensa reacción, equivalente a la mayor bomba de hidrógeno jamás construida, hubiese explotado destruyendo por completo Europa y matándonos a todos.

Se calcula que la onda expansiva de la explosión hubiese llegado a Minsk, capital de Bielorrusia, aproximadamente 1 hora después y el resto de nosotros hubiésemos tenido que lidiar con la radiación y un invierno nuclear cuyas nubes hoy, 30 años después, todavía cubrirían el sol.

Y lo mejor de todo es que tanto la URSS como la Comisión Europea tardaron 18 días en informar sobre lo ocurrido, de modo que si realmente hubiera llegado a suceder lo peor, ni siquiera nos lo habrían informado. Habríamos tenido que enterarnos cuando la nube de gas y polvo cubriesen los cielos, los ríos se envenenaran y los árboles se secasen.

Actualmente existen en Europa alrededor de 100 centrales nucleares más, todas ellas en manos de unos gobiernos de los que no nos podemos fiar; de la zona de exclusión, el cáncer y lo demás mejor ni hablar.

Feliz 30 aniversario.

¿Te están haciendo la envolvente? Averígualo

¡Ay!, ¡lo que hubiera dado yo por conocer éstas claves hace 15 años, cuando aún iba al instituto! una edad ciertamente difícil donde es muy común ser víctima del “bulling”.

Ésta semana varios expertos, “couch” y sociólogos han publicado en el El País una lista de <señales clave> para poder identificar si la gente de tu entorno te está haciendo “la envolvente” o la “13-14” como decimos por aquí, de las cuales éstas son las más importantes:

1. <Huir es de cobardes> Sucede cuando te cruzas habitualmente con alguien y éste o ésta acelera el paso. Si comen más deprisa en tu presencia o toman las escaleras en lugar del ascensor no es que estén empezando la “Operación Bikini” Lo más probable es que no quieran compartir los espacios comunes contigo. Ante ésta situación los expertos recomiendan abordar el tema abierta y directamente ‘sin agresividad’, pero con valor.

2. <Como el zumo, siempre concentrados> Cuando la gente que se para a tu lado están siempre “concentrados” en el trabajo, la lectura o el móvil. Rehuir el contacto visual, no apartar la mirada de la pantalla del teléfono, del ordenador.. Si hacen esto cuando nosotros entramos en su espacio es una prueba irrefutable de que no le interesamos lo más mínimo. Las personas tienen un reflejo natural que les impulsa a interesarse por los nuevos estímulos, por lo que cuando alguien entra en una sala o escuchamos un ruido, lo natural es dedicarle un momento de atención; si no lo hacen es porque voluntariamente no quieren dirigirse a nosotros.

3. <La callada por respuesta>: Los grupitos se quedan en silencio en tu presencia. ¿Puede existir una señal más clara que ésta? Si justo cuando te acercas, se apagan las conversaciones y se acaban las anécdotas graciosas, la cruda realidad es que no quieren que formes parte de esa animada conversación. O peor aún: es posible que el motivo de esas risas seas tú.

4. <Pasan al vuelo, pero no cazas ni una>. Las bromas privadas son signos de unidad en los grupos, si cuando estás con otras personas no puedes entender sus bromas, significa que pasan más tiempo juntos sin tí que contigo. Hasta tal punto que no te tienen en cuenta para hacer ningún chiste”, para ellos eres completamente prescindible.

5. <Forman circulos, pero no de Podemos>. Los círculos cerrados que se crean en el instituto, la universidad o el trabajo unen mucho a sus miembros. Si no te sientes parte de uno de ellos es porque estás fuera y al no poder formar parte de sus momentos compartidos, debes prepararte para quedar aislado por un tiempo”. La buena noticia es que este tipo de organizaciones informales son muy cambiantes y si haces acopio de paciencia y no demuestras estar desesperado, siempre podrás ingresar en un grupo o formar uno propio con el tiempo.

6. <Si no te digo ni que sí, ni que no> Te llevan la contraria tres veces de cada cuatro. Cada vez que haces una aportación al grupo puedes sentir cómo hacen más esfuerzos en desmontar tus argumentos que en apoyar tus propuestas, o al menos en averiguar si son viables.

7. <Dios jugando a los dados, o como atribuir tus éxitos a la suerte>. Infravaloran tus esfuerzos, progresos y éxitos. Si a la hora de valorar tus logros siempre recibes comentarios del tipo “qué suerte tienes”, estás siendo menospreciado. Hay una variante mucho más hábil que es la de los insulplidos; es decir, insultos que de entrada parecen cumplidos pero que se hacen con el objetivo de minar tu moral lentamente con la ayuda del tiempo. Un ejemplo sería: “Me he enterado que has sacado una matrícula de honor en el Máster, enhorabuena. Yo también lo habría hecho, si hubiera tenido tanto tiempo libre como el que tienes tú” -. Así funciona: primero te alagan sólo para después poder darte más fuerte el hachazo.

8. <La familia bien, gracias> Nunca te preguntan por el perro. Haz cuentas de cúando fue la última vez que alguien te preguntó ¿cómo estás? Si nadie sabe si tienes pareja, hijos, gatos o perros es una mala señal. La mayoría de gente dedica horas y horas a hablar de su familia y vida personal incluso en el trabajo. Que nadie te pregunte por tu vida o no se esfuerzen por acordarse ni sigan la conversación cuando hablas de ella es un clavo más en el ataúd.

9. <La vida secreta de Walter Mitty> Notas que nadie habla nunca de sus planes pero pocas horas después puedes ver en las redes sociales decenas de fotos de la gran quedada. ¡Blanco y en botella!

10. <Es la última cena y Judas ha abandonado el grupo> No comparten contigo ningún grupo de WhatsApp. Y aunque tú no estés en ellos, existen. No formar parte de algún grupo de “guasap” o Telegram es estar fuera de “la onda”. Si continuamente llegan a tus oídos comentarios sobre mensajes, pero no sabes de qué diantres están hablando, sospecha.

11. <Eres la estrella del Sálvame Deluxe> Has protagonizado el último gran cotilleo de la comunidad, o unos cuantos, o puede que todos. Si hay algo peor que ser el protagonista de un chisme, es serlo de todos o que además sean falsos e hirientes. Sin duda una de las situaciones más incómodas de llevar y que nos convierten en verdaderos mártires y no del compás. Suelen ser puestos en marcha por gente que no tienen vida más allá de la casa y el trabajo. Los expertos recomiendan acercarse poco a poco al causante y contra-atacar. ¡Es es la guerra!

12. <Mirame cara a cara  que es la primera y no es una sevillana> Rehúyen tu mirada. No es timidez, ya es costumbre. Si no te miran a los ojos están tratando de rehuir los conflictos, evitando el contacto personal y directo o demostrándote la mayor de las indiferencias, pero nada bueno en ninguno de los casos.

13. <Los Reyes de los Canta-juegos> Si te hablan siempre con los brazos en jarra o en cruz es que te detestan o que te están desafiando (en el mejor de los casos). Cuando estamos a gusto en lugar de esos gestos solemos gesticular con pasión e incluso dar pequeñas muestras de aprecio con caricias y gestos de contacto (siempre de cintura para arriba, otra cosa sería preocupante) en “zonas neutrales” como los hombros o el codo.

14. <Oliendo las rosas> Si tu interlocutor, al que tienes en frente, arruga la nariz y puedes estar seguro de que no hay ninguna razón “ambiental” para hacer este gesto es que os están rechazando.

15. <No “cejan” en el empeño> Lo mismo pasa con las cejas, si fruncen mucho el ceño. Si te hablan siempre con la frente arrugada es sólo una prueba más de que eres más odiado que Jar Jar en Star Wars. Es una forma más de manifestar desagrado a través de la tensión en la cara.

16. <El sarcasmo por bandera y la ironía como lema> Si te hablan con acertijos, le dan una vuelta de tuerca a todos tus comentarios de forma socarrona e irónica o te remean es que inconscientemente te consideran inferior y no temen mostrar abiertamente su deprecio.

Si te reconoces en muchos o casi todos estos signos de desprecio, lamento informarte de que estás ante las evidencias que apuntan a que la gente que te rodea en este momento te odian o desprecian. Cambie de aires o acéptelo con dignidad, pero sobre todo ¡No se hunda!

Están hechos de carne

—Están hechos de carne.
+¿De carne?
—Carne. Están hechos de carne.
+¿Cómo que de carne?
—No cabe la menor duda. Recogimos muestras de diferentes partes del planeta, las llevamos a bordo de nuestra nave de reconocimiento y les hicimos todas las pruebas posibles. Están totalmente hechos de carne.
+¡Eso es imposible! ¿Qué hay de las señales de radio? ¿De sus mensajes a las estrellas?
—Usan las ondas de radio para comunicarse, pero no son ellos quienes emiten las señales. Las emiten máquinas.
+Entonces, ¿Quiénes hicieron las máquinas? Es con ellos con quienes tenemos que contactar.
—Ellos hicieron las máquinas. Eso es lo que estoy tratando de decirte. La carne hizo las máquinas.
+Eso es ridículo. ¿Cómo es posible que la carne haga una máquina? Me estás pidiendo que crea en carne inteligente.
—No te lo estoy pidiendo, te lo estoy diciendo. Estas criaturas son la única especie inteligente de este sector, y están hechas de carne.
+Quizás sean una forma de vida inteligente que se aprovecha de una criatura basada en el carbono en una fase primitiva, de carne.
—No. Nacen carne y mueren como carne. Los hemos estudiado a lo largo de varios de sus ciclos vitales, lo que no nos llevó mucho tiempo. ¿Tienes idea de lo que dura el ciclo vital de la carne?
+Ahórrame los detalles. De acuerdo, quizá sean sólo parcialmente de carne. Una cabeza de carne con un cerebro de plasma con electrones dentro…
—No. Pensamos en ello, pero ya te lo dije, los analizamos. Son carne y sólo carne.
+¿Sin cerebro?
—Oh, sí, tienen cerebro. ¡Lo que ocurre es que el cerebro está hecho de carne! Eso es lo que estoy tratando de decirte.
+Entonces, ¿qué parte es la que piensa?
—No estás entendiendo, ¿verdad? Te niegas a aceptar lo que te estoy diciendo. El cerebro es lo que piensa. La carne.
+¡Carne que piensa! ¡Me estás pidiendo que crea en carne que piensa!
—¡Sí, carne pensante! ¡Carne consciente! que ama, que sueña… La carne lo es todo por aquí. ¿Empiezas a entenderlo, o tengo que volver a explicártelo desde el principio?
+Así que hablas en serio, están hechos de carne.
—¡Gracias!. Por fin. Sí. Están, efectivamente, hechos de carne. Y llevan casi cien años intentando contactar con nosotros.
+Oh, Dios mío. ¿Y qué es lo que ésta carne tiene en mente?
–En primer lugar, quiere hablar con nosotros. Luego, supongo, quiere explorar el Universo, contactar con otros seres, intercambiar sus opiniones, ideas y algo de información. Lo normal.
+Y se supone que tenemos que hablar con carne.
—Ésa es la idea. Ése es el mensaje que están emitiendo por radio. «¿Hola? ¿Hay alguien ahí? ¿Alguien en casa…?» Ese tipo de cosas.
+Entonces hablan. ¿Usan palabras, ideas, conceptos…?
—Oh, sí. Sólo que lo hacen con carne.
+Me acabas de decir que usan la radio.
—Así es. Pero, ¿qué crees que suena en la radio? Sonidos de carne. ¿Sabes cómo suena la carne cuando la golpeas o agitas? Hablan sacudiendo su carne entre ellos. Incluso pueden cantar, proyectando pequeños chorros de aire a través de su carne.
+Oh, Dios. Carne que canta. Esto es demasiado. ¿Y tú qué aconsejas?
—¿Oficial o extraoficialmente?
+Ambas.
—Oficialmente, bueno estamos obligados a contactar, ¡ya sabes! saludar y registrar todas y cada una de las especies inteligentes o seres del Universo, sin prejuicios, miedo ni favor.
+Ya, ¿Y extraoficialmente?
—Extraoficialmente, recomiendo que borremos todos los registros y nos olvidemos de este asunto.
+Esperaba que dijeras eso.
—Puede que suene duro, pero ha de haber un límite. ¿Realmente queremos contactar con carne?
+Estoy de acuerdo al ciento por cien. ¿y qué les vamos a decir? «¡Hola, carne! ¿Cómo va eso?» Pero, ¿funcionará? ¿De cuántos planetas estamos hablando?
—Sólo uno. Pueden viajar a otros planetas en contenedores especiales de carne, pero no pueden vivir en ellos. Y, al ser carne, sólo pueden viajar a través del espacio C, lo que limita su movimiento a la velocidad de la luz y reduce drásticamente sus posibilidades de contactar con otros seres.
+Así que fingimos que no hay nadie en casa y punto.
—Eso es.
+Cruel. Pero tú mismo lo has dicho, ¿quién quiere conocer carnes? Y, ¿qué hay de los que están a bordo de nuestras naves, con los que investigaste? ¿Estás seguro de que no nos recordarán?
—Se les tomará por locos si lo hacen. Intervenimos sus mentes y rebajamos su carne de manera que para ellos somos sólo un sueño.
+¡Un sueño para la carne! Qué extrañamente apropiado.
—Y ya hemos designado todo el sector como desocupado.
+Fantástico. Acordado entonces, oficial y extraoficialmente. Caso cerrado. Bien, ¿Algún otro? ¿Alguien interesante en esa parte de la galaxia?
—Sí, una tímida pero encantadora inteligencia de racimo con núcleo de hidrógeno en una estrella en el cuadrante G445. Estuvo en contacto con nosotros hace dos rotaciones galácticas y quiere ser nuestra amiga de nuevo.
+¡Ah! siempre terminan regresando.
—¿Y quién no? Imagina qué insoportable, qué inefablemente frío sería el Universo si estuviéramos solos…
Terry Bisson