“Anatomía” del Sr Grey ¿Soy el último feminista sobre la faz de la tierra?

Antes que nada, siquiera de empezar a desgajar esta “cinta” de hollywood, quiero dejar claro que me encanta practicar el sexo y que no soy en modo alguno un mojigato, puritano ni escandalizado retrógrado que esté deseando que vuelva la censura al cine ni muchísimo menos. Ni un misógino al que le aterren por desconocimiento las mujeres. Tanto mi pareja como yo disfrutamos del cine y de lo que no es el cine y no tenemos complejos, tabues ni tapujos. Quería dejarlo claro, porque lo que viene ahora son unos cuantos párrafos de yo despachándome a gusto contra los deformados valores que el neoconservadurismo americano pretende meternos con cuña sobre lo que se supone que tiene que ser una relación. Empiezo:


Tras la aclamadísima e insípida saga de Crepúsculo, parece haber cuajado y prosperado esa iconografía en tono sepia de que el amor consiste en vigilar continuamente a tu pareja y tenerla sometida a perpetuidad bajo un estricto régimen de sobreprotección y control masculino. Dejándo a un lado lo preocupante que ya resultaba en esa saga que un vampiro de más de 100 años comenzase una relación con una chica de 17, lo que se hace totalmente intragable es cómo quieren hacernos pasar por interesante y sexy comportamientos dignos de una órden de alejamiento y cárcel entre otras muchas cosas. Pero aún ni he empezado con el Sr Grey, solo estoy precalentando. Voy a ir de menos a más, tal y como a él le hubiese gustado ;-).

Desde el punto de vista cinematográfico, las 2 sagas tienen mucho en común. Por encima de todas las cosas, esa fórmula americana de éxito asegurado de crear a un personaje principal que como diríamos en Andalucía “no tiene ni chicha ni limoná”. Una fórmula que comenzaría a utilizarse en el cine en películas de aventuras para niños como: La historia interminable, E.T, o Harry Potter, donde un niño en principio corriente (para que el jóven espectador se identifique con él) sufre una experiencia extraordinaria que le cambia la vida para siempre. Como ese mercado está ya más que saturado, ahora los autores han modificado al niño morenito con el pelo cortado a tazón por una chica de entre 15 y 25 años y la experiencia extraordinaria por el despertar de la sexualidad. Hasta ahí todo bien, sino fuera por el daño que más intencionada que involuntariamente van a hacerle a varias generaciones de mujeres con el argumento de estas películas.

Películas que no hace más que confundir a una sociedad algo inmadura y perdida con una linea de valores que se hace cada vez más y más difusa para la gran mayoría pero que yo alcanzo a ver hasta sin gafas.

Y es que para cualquiera que no se deje intimidar por una tableta de abdominales y una actitud engreida y firme el Sr Grey dista muchísimo de ser considerado un amante refinado como nos quieren hacer creer. Solo hay que analizar cada escena de la película sin mirarle ni imaginarle sin camisa para darse cuenta de lo que es en realidad. Un patriarcal, misógino, controlador y acosador de manual.

El señor Grey es un hombre rico, poderoso y ambicioso que utilizar su posición con el fin de manipular y seducir jóvenes para sus propios fines egoistas.

Lo único que se aprecia de él, a parte de sus muchas horas de gimnasio, son sus fuertes deseos narcisistas de control y violencia sobre el género femenino, del cual usa y abusa física y mentalmente a cambio de compartir sus bienes y propiedades, convirtiendo las relaciones humanas en un mero intercambio con el único objetivo de satisfacer sus necesidades sin que importen las de las mujeres.

¿A esto es a lo que llamamos amor? El mensaje claro de la película es que mientras se tenga juventud, poder y dinero todo está permitido.

Esta obra “tan esperada” que pretende ser “transgresora” no deja de recordarme a aquel desafortunado libro de “Cásate y se sumisa”, que no trata más que de hacernos pasar por normal, por eneagésima vez, la degradación de la mujer como una figura que debe ser siempre complaciente para asegurar la continuidad de la sociedad machista. Realmente delirante.

Y lo cierto es que esta película no traspasa ninguna barrera, ni muestra nada que no hayamos visto ya. Una cinta sin desnudos integrales donde lo más fuerte, desde el punto de vista sexual, se limita a una frase de Mr Grey: “yo no hago el amor, yo follo, duro” que no pudo más que hacerme recordar a Danny trejo en Machete diciendo “Machete no envía SMS, Machete improvisa”. Una frase de 50 sombras de Grey que provocó risitas vergonzosas en las muchachitas que copaban la sala de cine y enormes carcajadas a mi novia y a mi.

Pero más allá de 2 líneas de diálogo subidas de tono, ¿qué les ocurre a las mujeres de hoy en día, acaso soy el último feminista sobre la faz de la tierra?

Ahí estaba el fantástico prota de la película, apareciendo en el trabajo de ella sin avisar, espantando al resto de inocentes varones de su vida, tomándolos como una amenaza a su virilidad, actuándo de forma posesiva, a pesar de no ser nada de ella.  ¿Es que no se dan cuenta? ¡Santo cielo, lo que hace una cara bonita!

¿Dirán ustedes que tienen en sus vidas a un auténtico galán cuando un tío las siga si deciden salir a bailar un sábado con sus amigas? ¿Permitirán que un desconocido las aparte de sus amigas y se las lleve a un hotel cuando estén demasiado borrachas como para tomar una decisión racional, y que luego les desvistan? Porque esta conducta no es siquiera propia del acoso, son indicios de algo mucho más grave.

¿Cuándo señoritas empezarían a alarmarse seriamente? ¿Sería suficiente si apareciese en el interior de su piso sin haber sido invitado como de hecho él hace en la película?. Bueno es su palabra contra la vuestra ¿no?: Romanticismo puro VS Allanamiento de morada. Igual llegados a este punto eso deberia de decidirlo un juez…

Pero la cosa se calienta y despues de que ella le dice varias veces que no está interesada, él decide atárla a la cama. Muchos lo llamarían violación y otros “ser expontáneo”. Versiones opuestas entre abogado defensor y fiscal, sin duda. Pero basta de bromas, este es un tema muy delicado de tratar.

Quiero decirles seriamente a cualquier chica que lea este artículo que estadísticamente, la mayoría de las violaciones comienzan siendo una relación sexual consentida. El tópico de agresión sexual de un desconocido también se da, por supuesto y está más perseguido, pero la mayoría de agresiones son de amigos y conocidos. Yo jamás tendría relaciones sexuales con alguien que me dijera que “no” por su seguridad y también por la mía y mucho menos tratándose de sexo violento y el Sr grey no sólo se lanza al turrón sino que amenaza con empeorar las cosas si ella hace ruido. Todo un experto de la guía del violador, solo le faltaba un diente de oro y barba de 3 días… en fin.

Dejando a un lado el frágil tema de la violación, Si alguien a quien acaban de conocer con dinero e influencias se permite la licencia de vender vuestro coche y vuestro portatil y les compran uno nuevo, es hora de llamar a la policía ¿me siguen?.

Si además les controla sus llamadas telefónicas y sus visitas familiares igual es que ha llegado el momento de apuntarse a clases de yudo, cambiar de color de pelo, de peinado y de ciudad por un tiempo.

Si os hace sentir mal con vosotras mismas, les chantajea y golpea mientras que lloran y luego se hace la víctima porque él es un ser complejo y les pide que aguanten eso a pesar de su dolor, para una o dos veces por semana salir a cenar o montar en algo, bueno entonces deciros que el teléfono del maltrato es el 016.

Llegados a este punto, solo puedo añadir que las verdaderas 50 sombras de Grey son las 50 mujeres asesinadas por sus parejas cada año en España. 50 sombras, 50 historias de abuso, maltrato y muerte.

No se dejen engañar, ni manipular para hacer deseable o tolerable el abuso doméstico ni que en ciertas circunstancias está bien intimidar, manipular o faltarle el respeto a una mujer, porque eso no es amor.

El amor es cosa de dos, pero no es un acuerdo. Cuando hay amor, el amor es suficiente.

Empecé este artículo diciendo que no era en modo alguno un mojigato o un puritano ni un escandalizado retrógrado, tampoco soy una persona religiosa, si tengo cierta cultura que me hace saber diferenciar lo auténtico de lo profano. Y ante tan descarada manipulación sexista y capitalista no puedo más que citar un pasaje de los Corintios.

<<Si hablo con elocuencia humana y llego al éxtasis de los Ángeles, pero no lo hago con amor, no soy más que el crujido de una puerta seca. Si tuviera fe como para mover montañas, pero no lo hago con amor, nada tengo. Si doy todo lo que poseo a los pobres e incluso voy a la hoguera para ser quemado como un mártir, pero no lo hago con amor, no he logrado nada. Así que, no importa lo que diga, lo que crea y lo que haga, estoy perdido, en bancarrota, arruinado sin el amor>>

El amor nunca se da por vencido.

El amor se preocupa más por los demás que por uno mismo.

El amor no anhela lo que no tiene.

El amor no se pavonea,

No es engreído, presumido ni presuntuoso,

No se impone, no fuerza a otros,

No actúa siempre pensando “yo primero”,

No pierde los estribos,

No lleva la cuenta de los pecados de los demás,

No se deleita cuando otros son postrados o humillados,

Se complace cuando florece la verdad,

Es tolerante,

Confía siempre y busca lo mejor,

Nunca mira hacia atrás,

Sino que sigue adelante hasta el final.

Y ese amor: El amor de verdad, no muere jamás.

Artículo original: http://difundir.org/2015/02/22/carta-de-una-madre-a-sus-hijos-sobre-50-sombras-de-grey-exageracion-o-realidad/

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