El economista Niño-Becerra habla sobre nuestro porvenir y adelanta “La Renta Básica es inevitable”

Niño-Becerrra asegura que la crisis era inevitable y que nos encaminamos hacia un modelo nuevo en el que sobrará mucha mano de obra y donde las grandes corporaciones tendrán más poder que los estados.

El economísta, afincado en la Universitat Ramon Llull y conocido por sus libros sobre la crisis, sus intervenciones en televisión y radio, es de los que se muerden la lengua. Becerra siempre ha tenido las ideas muy claras: fue de los pocos que en 2006, en plena euforia inmobiliaria, alertó de que una gran crisis económica se nos venía encima y nadie le escuchó. En estos días acaba de publicar el libro: La economía. Una historia muy personal,  en el que repasa la evolución económica en los últimos 2.500 años de nuestra historia. En él nos regala reflexiones sobre la sociedad a la que vamos a corto, medio y largo plazo. ¿Os apetece asomaros al mañana más próximo? Alguna de sus predicciones son las siguientes:

“Se ha acabado esa época en la que creíamos que el crecimiento era ilimitado, que todo el mundo podía endeudarse sin freno y que el consumo podía crecer todo lo que quisiéramos”

Ha quedado demostrado que el único motivo por el que nuestra economía crecía era por el endeudamiento lo que convierte nuestro modelo económico en una farsa y en una tragedia. Una crisis tras otra, volvemos a caer en los mismos errores. La humanidad ha sido por el momento incapaz de diseñar un modelo que sea permanente. Al fin y al cabo somos humanos.

“La crisis era inevitable y el modelo económico que teníamos ya no volverá nunca más ya que la nueva situación en la que quedamos ahora nos enfrenta a una realidad muy diferente”.

La crisis era inevitable. Pero no tiene nada que ver con las anteriores, es una crisis sistémica. El modelo de vida debe cambiarse, se ha agotado porque ya ha dado de sí todo lo que podía dar y se ha de construir un modelo nuevo para afrontar la nueva era. La Historia nos enseña que las crisis sistémicas son inevitables.

“Si Podemos gobernara no habría ni hecatombe ni drama”

No podemos pagar los 1,03 billones de euros de deuda pública que tenemos encima. Pero España al menos está pagando los intereses. Mientras España vaya pagando, los mercados la seguirán financiando. Pero no sólo es España: es que el mundo entero no puede pagar lo que debe. La deuda mundial está en 200 billones de dólares. El planeta no puede pagarse eso a sí mismo. Estamos viviendo en la ficción de que la deuda se va a pagar. Mientras nos vayamos creyendo eso seguiremos tirando; el problema surge cuando vayan apareciendo más casos como el de Grecia. Y yo creo que esto va a llegar.

La propuesta de Podemos de reestructurar la deuda me parece muy sensata. Y en el caso de Grecia hay otra posibilidad: convertir una parte de de la deuda griega en deuda perpetua, con lo cual los balances siguen equilibrados. Me gusta la idea de Varoufakis de crear unos bonos vinculados al crecimiento del PIB.

El Partido popular miente cuando habla de recuperación económica”

El mensaje de recuperación que lanzan el Gobierno y el PP es falso y debido a los cinco procesos electorales de este año, el 2015 va a ser un año perdido para España y su economía. Dicho esto, el Gobierno aprovecha que el ciudadano medio desea creer que ya estamos saliendo de la crisis y lanza a la opinión pública una serie de datos seleccionados, como por ejemplo el de que el paro está bajando. Eso es verdad, pero no cuenta la otra parte de la historia: el empleo es de mala calidad y el número de horas trabajadas está cayendo. Asistimos a un reparto del empleo. Pero por encima de todo, el ciudadano desea salir de la crisis. Prueba de ello es que en año y medio la tasa de ahorro de los españoles ha bajado un 6%. La gente está desahorrando para consumir. Como no hay créditos y el salario no crece, la gente tira de sus ahorros.

“España ni siquiera va a crecer lo suficiente en 2015 para pagar los intereses de la deuda”

Llegará el momento en que España ni siquiera pueda pagar los intereses. Aún aceptando las cifras del Gobierno, España ni siquiera va a crecer lo suficiente en 2015 para pagar los intereses de la deuda. Es así de claro. Pagar 36.000 millones de euros al año en intereses es una barbaridad.

La salvación va a estar en la propia gente. Vamos a tener que colaborar, ayudarnos unos a otros y fomentar la economía colaborativa, un fenómeno que empieza a despuntar y que va a ir a más. Tu salario será bajo, el mío será bajo, pero nos pondremos de acuerdo para ir a comprar al Carrefour y al comprar más aprovechar las ofertas. Y si vamos tres, mejor que dos; y si compartimos coche para ir al trabajo, ahorramos gasolina. En definitiva habrá que colaborar y coordinarse.

“Grecia tendrá pacto con Europa

Grecia no puede pagar todo lo que debe, es un país en quiebra. Ni siquiera puede pagar los intereses, que es donde reside el negocio de la deuda. En cinco años el PIB ha caído un 25%, el paro está en el 27%, el 60% de las familias griegas necesitan la pensión de un jubilado para subsistir. Tenemos que plantearnos si queremos mantener a Grecia dentro del euro o decirle que se vaya. Pero a nadie le interesa que Grecia se hunda. Por eso, al final habrá un acuerdo con Europa.
“Vamos a una sociedad donde mandarán las grandes corporaciones industriales; donde los hijos vivirán peor que sus padres; donde habrá bajas tasas de crecimiento, menos producción, salarios bajos, más desigualdad, mucha menos protección social y, lo más grave, empleo de peor calidad y un paro estructural que nunca bajará del 18% producto de una gran mano de obra sobrante a la que el progreso tecnológico ha dejado en la estacada”.

Vamos a una situación de crecimiento muy bajo, paro estructural muy alto, en torno al 18%-20%, y un nivel de vida de la mayoría de la población muy bajo. El modelo de protección social también va a ir a menos. La producción bajará mucho, aunque no la productividad, y se necesitará a mucha menos gente trabajando. La producción se personalizará —la impresión en 3D va a revolucionar las manufacturas— y la fabricación a medida va a permitir fabricar lo que quieras, en la cantidad que quieras y con el diseño que quieras, pero sobrarán muchos trabajadores.

“Será estrictamente necesario crear nuevos impuestos sobre el consumo y el patrimonio”

Para financiar y poner en marcha la renta básica habrá que hacer una reforma fiscal y el gasto público tendrá que ser más eficiente. Se tiene que crear un impuesto sobre el gasto en función del bien gastado y con impuestos negativos en función de que el bien sea de primera necesidad o no. Sería una especie de IVA de superlujo en función del bien consumido, no un IVA único. No es justo que el que se compra un Ferrari pague el mismo IVA que el que se compra un Ibiza. El que quiera un Ferrari que lo pague. Pero es curioso: nadie habla de esto.

“Para evitar la miseria estructural, habrá que instaurar una renta básica y para evitar los desórdenes públicos se terminará por instaurar el control de natalidad y la legalización de la marihuana”.

A largo plazo, no sé cuándo, habrá que aplicar un control de natalidad. Y a corto plazo habrá que implantar una renta básica. Esa renta básica va a ser imprescindible, pero no sólo por una cuestión moral o de carácter humanitario, si no por un asunto de orden público. A la gente habrá que darle algo.

El incremento de la desigualdad traerá consigo la necesidad de implantar la Renta Básica. Sobre este asunto, el problema no es que Amancio Ortega u otros tengan la fortuna que tienen, sino la gente en España que tendrña que vivir con 300 euros al mes de manera permanente. Y ahí es donde entra en escena la renta básica. Es una solución, porque la alternativa es una situación social insostenible. Pero es una solución triste porque le estamos diciendo a la gente: “Usted no es necesario. Yo le doy una renta básica, pero usted no me crea problemas”. Por eso yo creo que, además de la renta básica, habrá otras medidas como la de la legalización de la marihuana.

“Nos vamos a tener que acostumbrar a vivir austeramente”

En este nuevo modelo no podremos mantener las cotas de bienestar que teníamos antes de la crisis y España es uno de los países donde más se percibirá esto. Entre 1997 y 2007 uno salía a la calle, miraba a su alrededor y pensaba: ‘La gente vive bien’. Pero no era del todo real: el consumo se disparó, pero los salarios crecieron poquísimo, apenas un 0,7% al año. Aquella situación se logró a costa del endeudamiento. Los años que mejor fue España la productividad cayó. Todo se consiguió a base de crédito. Pero eso se ha acabado. Además, si el empleo va a ser cada vez más a tiempo parcial y temporal, con salarios probablemente más bajos, el poder adquisitivo será bajo por mucho que baje la inflación. Por tanto, el nivel de consumo será bajo también. Nos vamos a tener que acostumbrar a vivir austeramente.

“Saldremos antes de la falsa esperanza de volver al nivel de vida de 2006 que de la crisis, al final, económicamente, al público solo le quedará la resignación”.

La gente irá percibiendo cada vez más que volver al año 2006 es imposible. Tendrá que resignarse. Salir de la crisis será alcanzar una estabilidad en la que la inflación no crezca, en la que los tipos de interés no crezcan, en que el crecimiento sea bajo pero muy mantenido y con un paro estructural alto. Habrá salarios bajos, trabajo a tiempo parcial y temporal. Una situación de precariedad, en definitiva. La gran ventaja para sobrevivir a esto la tienen jóvenes: mis alumnos tienen muy claro que no van a cobrar una pensión pública y tienen muy claro que va a vivir peor que sus padres, pero tenerlo tan asumido es una ventaja. Lo van a pasar peor los que ahora tienen entre 40 y 50 años.

“En el próximo modelo económico las corporaciones tendrán un poder brutal, mientras que el de los Estados va a ir claramente a menos”

Como ya avanzaba el presidente francés Nicolas Sarkozy en 2009: “Vamos a refundar el capitalismo” Por una razón: en el próximo modelo económico las corporaciones tendrán un poder brutal, mientras que el de los Estados va a ir claramente a menos. Es un nuevo capitalismo.

A los ciudadanos no les convencerá nada, pero vamos por ese camino. Antes, en el anterior modelo, la gente lo que quería era tener el BMW y mientras se le diera el BMW quien gobernara le importaba un rábano. Y creo que eso no ha cambiado mucho. Dejo otra cita de otro francés, el primer ministro Manuel Valls, que en 2014 dijo: “A los franceses no les interesa saber si [el programa] es de izquierdas o derechas. Quieren pragmatismo”. Con eso está dicho todo.

Artículo original: http://www.publico.es/economia/nino-becerra-renta-basica-alternativa.html

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