Sobre el rechazo y el miedo al cambio en Andalucía

Todos nos preguntamos estos días qué ha pasado en Andalucía y por qué se ha elegido continuar como hasta ahora. Una gran parte de culpa la tiene el PER. Y esto es algo que cualquiera puede comprobar analizando el escrutinio de votos. Los pueblos pequeños y agrícolas son los primeros en contabilizar votos y cuando se habían analizado apenas el 9% de los votos Susana Díaz contaba con más de 71 escaños. He aquí la evidencia poco disimulada de que el Paro agrícola compra votos. Pero dejando eso a un lado, cientos de miles de personas han optado por lo malo conocido ¿por qué? Para aquellos a los que os cuesta conciliar el sueño he aquí algunas respuestas:

Renunciación

Cuando una persona reniega de algo, queda adherida a eso para siempre.

Siempre que renunciamos a algo, (la corrupción, por ejemplo) nos estamos engañando. ¿A qué renuncias tú? Un famoso gurú de la India dijo: “Siempre que viene a verme una prostituta, no habla sino de Dios. Dice que está cansada de la vida que lleva. Que quiere a Dios”. “Y siempre que viene a verme un sacerdote, no habla sino de sexo”.

En España renegamos de todo. De la cultura, de la historia, de la corrupción, de la religión, etc. Tuvimos un episodio negro con el Franquismo y cuando el dictador tomó el poder se adueñó de todo lo que significaba algo en este país. No sólo puso nombre a las calles y a los parques, también se adueñó de nuestra historia: de los tercios de Flandes, del Mio Cid, de la guerra de la independencia, el arte, la religión, etc. Y cuando murió y vino el socialismo en vez de recuperar la historia renegamos de ella. Y como con la historia con todo lo demás.

Cuando renunciamos a algo, quedamos atados a esa cosa para siempre. Cuando luchamos contra alguna cosa, contra la violencia, contra el fascismo, contra el maltrato, contra el aborto… quedamos atados a estas cosas para siempre. Y así vivimos, secuestrados. Mientras luchemos, le estamos dando poder. Le damos tanto como el que usamos para luchar contra él. Esto incluye el capitalismo, el comunismo y todo lo demás.

De manera que debes “recibir” a tus demonios porque cuando luchas contra ellos les das el poder. ¿Nadie te ha dicho esto nunca? Cuando renuncias a una cosa, quedas atado a ella. La única manera de salir de la pesadilla es mirar a través de esa cosa. No renuncies a ella, mira a través de ella. Comprenda su verdadero valor y no tendrá que renunciar a ella, ni rechazarla ni sentir miedo jamás. Sencillamente, ella caerá por su propio peso de sus manos.

Pero si decides taparlo, reprimirlo, encerrarlo o combatirlo sin ver puedo decir sin temor a equivocarme que usted es una o un alienado. Una persona hipnotizada que no será feliz ni con, ni sin esa cosa, aquella o la de más allá, un ser esclavizado. Olvídese de hacer terapia, de leer sobre cómo afrontar o rechazar esto o lo otro. Cómo dejar de fumar, cómo tener éxito, cómo recuperar mi empleo, cómo frenar los desahucios o cambiar lo que no te gusta.

Lo que tenemos que hacer aquí en Andalucía y en Pekín no es lograr que la gente haga sacrificios, que renuncie a las cosas o rechace tal o cual conducta. Que condene la corrupción, el terrorismo o las construcciones de uralita. Eso es inútil. Usted todavía está dormido. (no te ofendas). Lo que tenemos que hacer, es ayudar a la gente a comprender. Si comprendieran, sencillamente dejarían de desear o repudiar esas cosas. Esto es otra manera de decir: Si usted despertara…

Negarse a escuchar

A algunos nos han despertado las duras realidades de la vida. Sufrimos tanto que despertamos. Pero la mayoría de hombres y mujeres tropiezan con la vida y sus piedras una y otra vez. Todavía caminan como sonámbulos y muchos nunca despertarán. Morirán antes de hacerlo.

Trágicamente nunca se les ocurrirá que pueda haber otra manera de hacer lo mismo y mucho mejor. Inmovilismo. Si la vida no lo ha golpeado a usted lo suficiente, si no ha sufrido lo suficiente, entonces solo hay una manera de aprender y es escuchar.

No quiero decir que tengas que estar de acuerdo con lo que estoy diciendo. Pero eso ni siquiera lo sabrás si no escuchas porque para hacer juicios de valor debe uno saber acerca de lo que se está hablando. Además el acuerdo o el desacuerdo tienen que ver con las palabras, los conceptos y las teorías; no tienen nada que ver con la verdad. La verdad nunca se expresa con palabras. La verdad se percibe de repente, como resultado de cierta actitud.

De manera que usted puede no estar de acuerdo conmigo y, sin embargo, percibir la verdad. Pero tienes que estar abierto, estar dispuesto a descubrir algo nuevo. Eso es lo importante, no que usted esté o no esté de acuerdo conmigo.

Madure, entienda que ninguna teoría abarca adecuadamente la realidad. De manera que yo puedo hablarle a usted, no de la verdad, sino de los obstáculos de la verdad. Esos obstáculos los puedo describir. No puedo describir la verdad. Nadie puede hacerlo. Lo único que puedo hacer es describirle sus falsedades, para que pueda dejarlas. Evidenciar sus incoherencias, como hacen en cualquier terapia que se precie. Lo único que puedo hacer por usted es desafiar sus creencias y el sistema de creencias que lo hace desdichado. Lo único que puedo hacer es ayudarle a desaprender.

Aprender en lugar de desaprender

De eso se trata el aprendizaje en lo concerniente a la libertad: desaprender, desaprender casi todo lo que nos han enseñado. Una disposición para desaprender, para escuchar. ¿Está usted escuchando, como lo hace la mayoría de la gente, con el fin de confirmar lo que ya piensa? Observe sus propias reacciones a medida que desarrollo este hilo. Es posible que en algún momento se haya alarmado, o escandalizado, o irritado, o disgustado, o se sienta frustrado. O quizás no, quizás diga: “¡Maravilloso!” ¿Pero está usted escuchando para ver si lo que oye le confirma lo que piensa? ¿O está escuchando para descubrir algo nuevo?

Eso es importante. Es difícil para las personas que están dormidas. Jesús proclamó la Buena Nueva, y, sin embargo, fue rechazado. No porque fuera buena, sino porque era nueva. Igual que Podemos o IU en Andalucía y no estoy comparando a Cristo con ellos, pero para el caso me vale.

Detestamos lo nuevo, ¡lo detestamos! Cuanto mayor es una población más baja es su madurez, su edad mental y si hay algo que los niños detestan son las novedades. Cuanto más pronto aceptemos este hecho, mejor. No queremos nada nuevo, especialmente cuando es perturbador, especialmente cuando implica un cambio. Especialmente si implica decir: “Yo estaba equivocado”.

Cuando vemos a una persona muy mayor acercarse a algo con curiosidad, con atención y decir cosas como “Debería haberlo oído hace setenta años” o “he estado equivocado toda la vida”. ¡Escucha eso! Es como ver una de las maravillas del mundo. Eso, damas y caballeros, es consciencia, eso es apertura hacia la verdad, sin importar las consecuencias, sin importar hacia dónde lo lleve a uno. Eso es fe.

No creencia sino fe. Las creencias le dan a uno mucha seguridad. Pero la fe es inseguridad, incertidumbre. Uno no sabe. Uno está dispuesto a seguir y está abierto. Está dispuesto a escuchar. Y fíjense bien, estar abierto no significa ser crédulo, no significa tragar entero todo lo que diga el que habla. de ningún modo. Ustedes tienen que cuestionárselo todo. Pero cuestiónenlo desde una actitud de apertura, no de terquedad. ¡Ahí está el desafio! Y cuestiónenselo todo.

Recuerden estas hermosas palabras de Buda: “Los monjes y los eruditos no deben aceptar mis palabras por respeto sino que deben analizarlas, así como un orfebre analiza el oro – cortando, raspando, frotando y fundiendo”. Cuando uno hace eso, está escuchando. Ha dado un gran paso hacia el despertar.

No querer despertar

El primer paso es estar dispuesto a admitir que uno no quiere despertar, que no quiere ser feliz. Dentro de uno hay toda clase de resistencias. Creencias erróneas, costumbres, miedo, dudas, inseguridad…

El segundo paso es estar dispuesto a comprender, a escuchar, a cuestionar todo su sistema de creencias. No solamente su sistema de creencias políticas, sus creencias religiosas, sus creencias sociales, sus creencias psicológicas,… todas sus creencias. Estar dispuesto a revisarlas todas, igual que en la metáfora de Buda.

Cuando lo hagan, descubrirán que para cambiar Andalucía no es necesario esperar otros 4 años más. Que pueden hacerlo ahora, que pueden hacer cualquier cosa a voluntad porque serán libres. Como dijo Machado: Si es bueno vivir, más soñar y lo mejor de todo, ¡Despertar!

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