El Régimen democrático y la Libertad canalizada

Vivimos en un entorno de libertad que ha sido dirigido y canalizado. Estas palabras son una contradicción en si misma, como bien dice Jose Luis Camacho, porque si eres libre y te canalizan, te están esclavizando.

Pero casi nadie lo sabe porque de estas cosas no se hablan. Por eso agradezco medios como éste, donde la gente participa, se organiza y busca fracturar esta fachada, este fondo de papel pintado que ha sido puesto ante nuestras narices. Un escenario, que para la iglesia siempre fué un valle de lágrimas, antesala de un supuesto paraíso que nos aguarda en la otra vida y que para el gobierno es la promesa de una vejez tranquila, a cambio eso sí, de una vida apagada y rutinaria (y eso quien trabaja) donde pocos de nosotros somos felices. Paraísos, odaliscas y retiros: promesas rotas, vanas e incumplidas.

Ese es el camino que han elegido para nosotros al que llaman libertad. Cuando coges un río que fluye desde una colina por un valle, entre montañas, a través de un cañón y lo canalizas pierde su libertad. Ha sido canalizado y dirigido para propios intereses, puede que para construir un pueblo, una presa, dar electricidad, buscar oro o regar extensos cultivos pero independientemente de las mejores o peores intenciones, el rio ha perdido su libertad.

Los políticos utilizan un lenguaje limitado, destinado a captar nuestra atención. Dentro de sus discursos, es imposible no encontrar estas palabras: BANDERA, CONFIANZA, CONSTITUCION, CORRUPCION, CRISIS, DEMOCRACIA, EMPLEO, ESPERANZA, MARCA, SEGURIDAD, TERRORISMO O PASIÓN.

Roles sacados de las encuestas que buscan transportarnos a una determinada percepción de la realidad para canalizar nuestra atención y por lo tanto nuestro pensamiento.

También son muy importantes los colores. Por ejemplo el azul provoca en el subconsciente del observador confianza y seguridad, pero al mismo tiempo obediencia y resignación. Por eso el azul es el color del Partido Popular.

El rojo es el color de la pasión, de la sexualidad y la excitación. Un color que el Psoe sabe explotar bien, escogiendo además a portavoces como Pedro Sánchez que tratan de ser un icono sexual masculino de edad indeterminada y al que podemos ver haciendo rápel con la entrepierna anudada desde un aerogenerador o llamando al Salvame deluxe para poner al mayor sector de la población posible en un estado de excitación.

Y por último está el morado de Podemos. El morado es el color de la imaginación, de la creativad, de lo intangible. Elegido para que sus seguidores puedan tratar de imaginar una realidad distinta a la que usualmente perciben. Algo que en las circunstancias en las que estamos entiendo como necesario.

Pero todo esto no son más que trucos de salón para canalizar nuestras consciencias y que sigamos los dictámenes de los pensamientos y tendencias imperantes como verdaderos lémings.

Llegados a este punto de la reflexión, tengo que refutar mis palabras con algún autor de prestigio. Y para eso, elijo a Joseph Chilton Pearce; autor de “La vida ultrauterina” y que nos habla de los condicionamientos de la sociedad civil. El escritor llega a decir “Nadie va a cambiar todo el sistema. Lo que podemos hacer es un llamamiento a los padres que estén dispuestos a asumir el riesgo de llevar a sus hijos fuera de esta locura y protegerlos contra ella”

Chilton Pearce se hizo célebre al descubrir que la Tv alimenta continuamente el cerebro primitivo del ser humano, especialmente en los niños, impulsándonos a consumir. El cerebro primitivo se encarga de nuestra supervivencia: de comer, beber, dormir, tener sexo, conservar el calor, defendernos o atacar (todas las necesidades básicas de supervivencia). Es el centro clave al que bombardear para tenernos permanentemente en un estado de sumisión y consumo y la manera más rápido de canalizarnos.

La inteligencia superior, por el contrario, se encuentra en la corteza de nuestra mente, la parte inteligente.Y es curioso, porque cuanto más se estimule el cerebro primitivo, menos se desarrolla nuestra inteligencia porque se inhiben los receptores de la mente superior. Entonces dejamos de ser críticos, analíticos y nos vamos volviendo más básicos y simples.

Este es el entorno actual que han pincelado para nosotros a través de los medios de comunicación, como un lecho de hormigón construido para canalizar el cauce de un río. Estimulan cada vez más nuestro cerebro primitivo para hacernos controlables. No quieren que pensemos demasiado. Cuando la gente vive en un entorno muy controlado y estructurado el cerebro pierde madurez y esto nos hace más controlables y manipulables. Un escenario ideal para traernos el pensamiento único en oposición al pensamiento divergente.

Ahora mismo vivimos en un medio canalizado de control, aunque se nos repita constantemente que estamos en un estado libre y de derecho, nuestra percepción de libertad está legislada, regulada e institucionalizada. Esto deja poco espacio para cualquier tipo de idea o de libre pensamiento. Esto para ellos es peligroso así que crean en nosotros la necesidad de pertenecer a un grupo, a ser posible el mayoritario.

Sólamente como individuos podemos alcanzar las maravillas que la libertad personal ofrece. No me mal interpreteis, no quiero decir con esto que nunca se deba de seguir a nadie. De hecho, hay personas a las que cuando se mira, puede verse la chispa de la libertad en sus miradas. Pero no debemos dejarlo todo en manos de unas pocas personas y lo único que lamento es no ver ese fuego en cada hombre, mujer y niño de nuestro planeta azul.

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Cocaína: La droga que mueve el mundo y es responsable de la crisis

La cocaína gobierna el mundo, y está afincada en España o al menos eso dice Roberto Saviano, autor de Gomorra.

Una sustancia que por cada 1.000 euros de capital invertido arroja 182.000 euros de beneficio al cabo de un año, dinero en efectivo y que en España mueve 6.000 millones de euros.

Partiendo de este principio, podemos empezar a hablar de narco-capitalismo, donde sólo impera la ley del más fuerte. En este mundo vedado, el verdadero negocio no está en la producción de la sustancia, sino en su distribución ilegar a través de todo el globo por medio de los cárteles de droga y la mafia.

Para la delincuencia organizada, la coca es un cajero de dinero en efectivo que les permite negociar y comprar cualquier cosa en poco tiempo. Solo tienen que mover la droga durante unos meses y recaudar lo suficiente como para adquirir desde un barco a un equipo de fútbol, pasando por Hoteles, Casinos, coches, cualquier cosa.

España es la puerta europea de la coca desde hace 20 años. Somos frontera con África y el Magrev, por si no fuera suficiente también tenemos una relación privilegiada y estrecha con los cárteles de latinoamérica. Aquí viven los jefes del narcotráfico internacional y operan desde Madrid, Cataluña y Galicia desde siempre. Esto justifica toda la cantidad de dinero negro que hemos movido con la burbuja inmobiliaria, los flagrantes casos de corrupción entre las filas de las altas esferas y el gran expolio que el pueblo español ha sufrido estos últimos años, vinculado a grandes acuerdos comerciales internacionales y a sus puertos. España fleta un tráfico de 45.000 contenedores al día, de los que se revisan menos del 0’5 por ciento. La puerta hacia el crimen sin fronteras.

También explica el enorme silencio que guardan aquellos que actualmente están siendo procesados por delitos financieros e inmobiliarios vinculados al blanqueo de dinero en mundo de la banca, ya que la única norma de la delincuencia organizada es la ley del silencio. Por eso nunca veremos una confesión de las bocas de Roca, Blesa, Urdangarín, Bárcenas, la familia Puyol… ya que cualquier declaración que señalase a los principales culpables supondría posteriores represalias.

Los grandes inversores del narcotráfico ya no usan paraísos fiscales porque no les son suficientemente rentables. Usan la banca europea y sus emisiones de deuda.

Cuando empezó la crisis económica en Occidente, el subsecretario de incautaciones de la ONU advirtió que la banca europea había bajado la guardia en su sistema de seguridad con el narcotráfico y no les importaba incluir a los sistemas financieros europeos dinero procedente de la droga. En otras palabras, el primer rescate financiero de Europa vino directamente del narcotráfico y los gobiernos se callaron. Ni siquiera hicieron el más mínimo esfuerzo por desmentir dichas declaraciones en el consejo general de la ONU.

Los grandes bancos privados que no han caído en nuestro país durante la crisis y que no han sido rescatados por los ciudadanos se han mantenido en pie y han sobrevivido subvencionados por el imperio de la droga. Bancos que han blanqueado cientos de millones de euros y cuyos nombres no diré para salvaguardar mi espalda.

La única cosa que podemos hacer ante esto, por muy fuerte que suene es legalizar las drogas. Aunque suponga una aberración moral.

Es curioso como la historia (que es caprichosa) siempre se repite. Durante la edad media, la sociedad cristiana tenía prohibido prestar dinero por considerarlo usura. Los cristianos tenían permiso para comerciar y para regentar cualquier tipo de negocio, salvo el del préstamo de dinero y los judíos al contrario. Ellos no tenían posibilidad de abrir ningún tipo de negocio fuera de la judería pero su religión no les privaba de prestar dinero y cobrar intereses. Un hecho que aparece excelentemente narrado y detallado en la obra de Shakespeare “El mercader de Venecia”. Lógicamente, el único modo de que las juderías prosperasen y creciesen era prestándoles el dinero judío a los Cristianos y esta disyuntiva moral fue lo que inició la banca en el mundo, hizo fluir el dinero y llevó a algunas familias judías a coronarse como las más influyentes en el mundo moderno. Clanes como los Rothschild, J.P Morgan, los Rockefeller que poseen compañías como General Motors, Exon Mobile, Monsanto y una lista casi interminable de filiales y empresas.

Y la historia, que como he dicho es caprichosa, se repite. De nuevo nuestra doctrina moral permite el dominio absoluto de unos clanes sobre el resto de personas en la tierra a través de el comercio ilegal, en este caso las drogas. Un problema gravísimo que solo terminará con la legalización de la misma, al margen de nuestra disciplina moral.