Chernobyl pudo destruir toda Europa

Se cumple el 30 aniversario del accidente nuclear de Chernobyl y quisiera dar luz a un detalle que poca gente conoce. El nucleo 4 del reactor de Chernobyl pudo dejar a toda Europa completamente inhabitable.

Mucho se ha dicho y escrito sobre Chernobyl y la radiación. Pero un detalle al que no se ha dado importancia es al hecho de que una tercera explosión que estuvo a punto de ocurrir, pudo arrasar Europa entera durante la primera semana y ni el pueblo ruso, ni los europeos tuvimos noticias hasta 18 días después del desastre en el reactor.

El caso es que durante las primeras horas del accidente la llamada de emergencia que se hizo desde la central hablaba solamente de “un incendio en la planta”, de modo que el departamento de bomberos de Pripyat, sin ningún tipo de protección frente a la radiación, acudió a la central y comenzó a vertir agua sobre las inmediaciones del reactor para sofocar el fuego. 30 de los bomberos que acudieron a esa llamada murieron por la radiación, pero además, el agua con la que regaron el incendio se filtró y quedó embalsada bajo el reactor.

Luego, cuando el Kremlin fue informado del accidente y de la enorme columna de humo radiactivo que salía del reactor, la decisión que tomaron fue la de volcar, desde helicópteros militares, enormes sacos de arena sobre el agujero que la explosión había hecho en la central. El tema es que al sellar el agujero con arena, el magma radiactivo del accidente, aproximadamente unas 275 toneladas de uranio y plutonio ardiente y en descomposición, empezó de nuevo a sobrecalentarse y a filtrarse a través del hormigón hacia abajo.

Y como ya anunciaba en el titular, faltó muy poco para que 275.000 kilos de uranio y plutonio incandescentes colisionaran con miles de litros de agua embalsada por el servicio de bomberos, tal y como se muestra arriba en la imagen. Si eso hubiera ocurrido, una inmensa reacción, equivalente a la mayor bomba de hidrógeno jamás construida, hubiese explotado destruyendo por completo Europa y matándonos a todos.

Se calcula que la onda expansiva de la explosión hubiese llegado a Minsk, capital de Bielorrusia, aproximadamente 1 hora después y el resto de nosotros hubiésemos tenido que lidiar con la radiación y un invierno nuclear cuyas nubes hoy, 30 años después, todavía cubrirían el sol.

Y lo mejor de todo es que tanto la URSS como la Comisión Europea tardaron 18 días en informar sobre lo ocurrido, de modo que si realmente hubiera llegado a suceder lo peor, ni siquiera nos lo habrían informado. Habríamos tenido que enterarnos cuando la nube de gas y polvo cubriesen los cielos, los ríos se envenenaran y los árboles se secasen.

Actualmente existen en Europa alrededor de 100 centrales nucleares más, todas ellas en manos de unos gobiernos de los que no nos podemos fiar; de la zona de exclusión, el cáncer y lo demás mejor ni hablar.

Feliz 30 aniversario.