2015 va a ser el año de la democracia en España.

Roto el bipartidismo, lo que queda sobre el tapete es la tensión entre los intereses de unos frente a los de otros. Y es eso precisamente en lo que consiste la democracia y la importancia que tienen los votos. Porque al fin y al cabo es cortar el tocino más grueso en favor de aquellos a los que defiendes y estás con las minoría o con la mayoría y hay que tomar partido.

La clase política ha estado inmersa en una burbuja durante años. Todos y cada uno de nosotros tenemos que empujar para que esa burbuja estalle, hay que movilizarse.

Vivir en democracia no es todo un campo de alelías, es una libertad que tiene un precio, el de la responsabilidad. Para que todos lo entendais: un trabajador puede ganar 680 euros mensuales y otro 1.100 haciendo el mismo trabajo ¿dónde está la diferencia? Pues que el mileurista pertenece a un sindicato fuerte, limpio y transparente que se reune periódicamente y lucha por el interés de sus de sus trabajadores y el del salario mínimo lleva una rutina que le transporta de casa al trabajo y del trabajo a casa sin implicarse ni meterse en nada. ¡Teneis que movilizaros!

Los derechos no se regalan, se conquistan. El mundo es un lugar peligroso. Vivir en libertad implica asumir el costo de la vida. La vida al tope implica tomar decisiones y equivocarte pero sobre todo posicionarse. Por eso mismo, el próximo año será el periodo democrático más grande e importante de España.

Nunca una población necesitó tanto expresar su opinión y hacer uso de la libertad. Nunca estuvimos tan unidos y al mismo tiempo, tan separados.

Ya no es posible elaborar un discurso fácil que satisfaga a socialistas y liberales, ricos y pobres, trabajadores y parados, empresarios y funcionarios, hipotecados y desahuciados, emigrantes e inmigrantes, dependientes o enfermos.

Cada acción, cada decisión tendrá su consecuencia. Cada uno tendrá que hacer valer aquello que le importa, el tiempo de la adormecida sociedad se acaba, el tiempo de las palabras vacías leídas desde atriles, con colores y discursos.

Porque nadie puede ejercer su libertad sin ser responsable. Se acabaron los portadores de falsas esperanzas y sus promesas rotas. Por Mucho dolor que hayamos padecido, aún hay tiempo. Nunca hay que perder la esperanza. ¡Basta de engaños!

Bienvenidos a la democracia.

El Ex-diputado del PP, Jesús López-Medel, afirma: “Podemos es Indispensable”.

El abogado del Estado, congresista y Ex-diputado del PP, Jesús López-Medel, ha escrito un artículo esta semana en el que reconoce que Podemos es Indispensable

http://www.eldiario.es/…/Podemos-indispensable_6_356324376.…

Conocido dentro del Partido Popular por su firme oposición a la Guerra de Irak, Lopez Medel siempre ha hablado de la falta de diálogo y mecanismos democraticos que existen dentro del Pp. “Percibí que lo que unía allí, dentro del mismo grupo, más que ideologías eran intereses, ambiciones y fobias a los contrarios pero, sobre todo, el poder”.

Cuando decidió no apoyar públicamente a la Guerra de Irak, le hicieron el vació y llegaron a decirle que aplaudía poco en el congreso y que eso se notaba, se sentía y se valoraba.

“Yo alegué que cada uno es como es y que aunque no interrumpiese los discursos del líder 20 veces, sí que en seis o siete ocasiones me arrancaba por palmas (salvo en los debates sobre Irak que jamás aplaudí). Pero esos aplausos no eran suficientes. Lo que veía enfrente era más de lo mismo: una tribu, una casta”, admite.

Jesús afirma que la actual forma de hacerse política en España atenta gravemente contra la libertad personal, que uno ha de conservar siempre por mucho que se milite dentro de una organización política.

“Cada vez me sentía más extraño y distante. Había menos debate y eso de escuchar al contrario, un imposible. Viví una experiencia personal que me impactó y nueve años después lo quiero relatar. Un día, antes de salir del hemiciclo, el portavoz adjunto del Grupo Popular me cogió del brazo y me dijo: “Jesús, aplaudes poco’”.

El ex-diputado del Pp ahora mismo afirma que la regeneración democrática es necesaria y que todos debemos de poner nuestro grano de arena para que la burbuja política actual estalle.

“El tiempo transcurrido y mirar atrás me lleva a reflexionar con tristeza sobre el gran deterioro del Parlamento. Verdaderamente me refiero al Congreso, porque la otra Cámara, el Senado, es algo más que inútil, muerta, y por supuesto los políticos no van a suprimirla porque permite colocar a muchos estómagos agradecidos”

El Régimen democrático y la Libertad canalizada

Vivimos en un entorno de libertad que ha sido dirigido y canalizado. Estas palabras son una contradicción en si misma, como bien dice Jose Luis Camacho, porque si eres libre y te canalizan, te están esclavizando.

Pero casi nadie lo sabe porque de estas cosas no se hablan. Por eso agradezco medios como éste, donde la gente participa, se organiza y busca fracturar esta fachada, este fondo de papel pintado que ha sido puesto ante nuestras narices. Un escenario, que para la iglesia siempre fué un valle de lágrimas, antesala de un supuesto paraíso que nos aguarda en la otra vida y que para el gobierno es la promesa de una vejez tranquila, a cambio eso sí, de una vida apagada y rutinaria (y eso quien trabaja) donde pocos de nosotros somos felices. Paraísos, odaliscas y retiros: promesas rotas, vanas e incumplidas.

Ese es el camino que han elegido para nosotros al que llaman libertad. Cuando coges un río que fluye desde una colina por un valle, entre montañas, a través de un cañón y lo canalizas pierde su libertad. Ha sido canalizado y dirigido para propios intereses, puede que para construir un pueblo, una presa, dar electricidad, buscar oro o regar extensos cultivos pero independientemente de las mejores o peores intenciones, el rio ha perdido su libertad.

Los políticos utilizan un lenguaje limitado, destinado a captar nuestra atención. Dentro de sus discursos, es imposible no encontrar estas palabras: BANDERA, CONFIANZA, CONSTITUCION, CORRUPCION, CRISIS, DEMOCRACIA, EMPLEO, ESPERANZA, MARCA, SEGURIDAD, TERRORISMO O PASIÓN.

Roles sacados de las encuestas que buscan transportarnos a una determinada percepción de la realidad para canalizar nuestra atención y por lo tanto nuestro pensamiento.

También son muy importantes los colores. Por ejemplo el azul provoca en el subconsciente del observador confianza y seguridad, pero al mismo tiempo obediencia y resignación. Por eso el azul es el color del Partido Popular.

El rojo es el color de la pasión, de la sexualidad y la excitación. Un color que el Psoe sabe explotar bien, escogiendo además a portavoces como Pedro Sánchez que tratan de ser un icono sexual masculino de edad indeterminada y al que podemos ver haciendo rápel con la entrepierna anudada desde un aerogenerador o llamando al Salvame deluxe para poner al mayor sector de la población posible en un estado de excitación.

Y por último está el morado de Podemos. El morado es el color de la imaginación, de la creativad, de lo intangible. Elegido para que sus seguidores puedan tratar de imaginar una realidad distinta a la que usualmente perciben. Algo que en las circunstancias en las que estamos entiendo como necesario.

Pero todo esto no son más que trucos de salón para canalizar nuestras consciencias y que sigamos los dictámenes de los pensamientos y tendencias imperantes como verdaderos lémings.

Llegados a este punto de la reflexión, tengo que refutar mis palabras con algún autor de prestigio. Y para eso, elijo a Joseph Chilton Pearce; autor de “La vida ultrauterina” y que nos habla de los condicionamientos de la sociedad civil. El escritor llega a decir “Nadie va a cambiar todo el sistema. Lo que podemos hacer es un llamamiento a los padres que estén dispuestos a asumir el riesgo de llevar a sus hijos fuera de esta locura y protegerlos contra ella”

Chilton Pearce se hizo célebre al descubrir que la Tv alimenta continuamente el cerebro primitivo del ser humano, especialmente en los niños, impulsándonos a consumir. El cerebro primitivo se encarga de nuestra supervivencia: de comer, beber, dormir, tener sexo, conservar el calor, defendernos o atacar (todas las necesidades básicas de supervivencia). Es el centro clave al que bombardear para tenernos permanentemente en un estado de sumisión y consumo y la manera más rápido de canalizarnos.

La inteligencia superior, por el contrario, se encuentra en la corteza de nuestra mente, la parte inteligente.Y es curioso, porque cuanto más se estimule el cerebro primitivo, menos se desarrolla nuestra inteligencia porque se inhiben los receptores de la mente superior. Entonces dejamos de ser críticos, analíticos y nos vamos volviendo más básicos y simples.

Este es el entorno actual que han pincelado para nosotros a través de los medios de comunicación, como un lecho de hormigón construido para canalizar el cauce de un río. Estimulan cada vez más nuestro cerebro primitivo para hacernos controlables. No quieren que pensemos demasiado. Cuando la gente vive en un entorno muy controlado y estructurado el cerebro pierde madurez y esto nos hace más controlables y manipulables. Un escenario ideal para traernos el pensamiento único en oposición al pensamiento divergente.

Ahora mismo vivimos en un medio canalizado de control, aunque se nos repita constantemente que estamos en un estado libre y de derecho, nuestra percepción de libertad está legislada, regulada e institucionalizada. Esto deja poco espacio para cualquier tipo de idea o de libre pensamiento. Esto para ellos es peligroso así que crean en nosotros la necesidad de pertenecer a un grupo, a ser posible el mayoritario.

Sólamente como individuos podemos alcanzar las maravillas que la libertad personal ofrece. No me mal interpreteis, no quiero decir con esto que nunca se deba de seguir a nadie. De hecho, hay personas a las que cuando se mira, puede verse la chispa de la libertad en sus miradas. Pero no debemos dejarlo todo en manos de unas pocas personas y lo único que lamento es no ver ese fuego en cada hombre, mujer y niño de nuestro planeta azul.

Rajoy y Sánchez: Esperando a Godot

En la obra de Samuel Beckett “Esperando a Godot” Vladimir y Estragón son dos vagabundos de la postguerra que discuten bajo un árbol mientras que esperan que un tercer hombre llamado Godot venga a salvarles.

Vladimir (Rajoy) representa el lado derecho del cerebro: clarividente, sereno aunque también conformista, derrotista y frio.

Estragón (Sánchez) encarna el lado izquierdo del cerebro: apasionado y despreocupado, aunque se muestra siempre dócil e indeciso.

Durante toda la obra no existen el uno sin el otro. En ocasiones discuten, otras veces pactan pero siempre comparten la misma miseria.

  ¿Quieres algo Estragón? 
  Sí, por favor, ¿no te queda un poco más de 
  dulces zanahorias, Vladimir?.
  No, sólo me quedan Rábanos. 
  ¿Y por que no nos vamos?
  No podemos. 
  ¿Por qué?
  Esperamos a Godot.
  ¡Es verdad!

La llegada de Godot significa para ellos ir a un lugar nuevo, diferente, donde no se espera a nadie. Los personajes ni se van ni hacen nada que perturbe esta espera porque el único objetivo de su presencia ahí es esperar. Por eso, siempre que tienen la más mínima oportunidad de irse, Vladimir le recuerda a Estragón que no es posible, que están esperando a Godot, durante toda la obra. Mientras que pasa el tiempo, podemos notar que la llegada de Godot se vuelve cada vez más y más improbable y que es, en realidad, su propia ausencia lo que justifica la presencia de Vladimir y Estragón.

Este es el esquema de la política en España, la herencia americana de la postguerra. Dos partidos, dos hemisferios, las dos caras de una moneda para una Trinidad que nunca llega. En el termino árabe Insha’Allah “ojalá”, un mantra de buenos deseos de todos aquellos que esperan y desesperan deseando “que la corrupción desaparezca” “que se devuelva lo robado” “que se acabe la crisis” “que termine el terrorismo” “que llegue la prosperidad” si dios quiere o la virgen nos echa un capote. La apología Cristiana de la piedad y el sufrimiento característica de la mentalidad occidental que nos ha dejado la Segunda Guerra Mundial. Un escenario de crímenes, regímenes fascistas, exterminios, campos, bombardeos nucleares y genocidios. Una pesada losa en nuestras mentes y nuestros corazones, sin duda con la herencia envenenada de la Era Atómica.

Desde entonces, los Occidentales nos sentimos como Vladimir y Estragón: sólos y abandonados por la fé o la razón; nos hemos visto obligados a aferrarnos con fuerza a las cosas materiales. Desembarazados de las creencias de aquellas cosas que podemos llamar “Lo Intangible”, nuestra posición ha sido la de espectadores. Toda la Rabia e impotencia que los hechos que hemos presenciado nos provocan, habían conseguido desvelarnos y aceptar con resignación nuestra condición de seres olvidados del mundo. Asumiendo que todo el mundo roba, que el dinero público no es de nadie, que son cosas que pasan y que ya vendrán tiempos mejores. Guiados por la tradicional fórmula de Izquierda y Derecha, nosotros también hemos caído en esperar a Godot.

Porque ¿Qué Podemos hacer sino? ¿Como reponernos al desastre y la pérdida de humanidad? ¿Cómo superar tales tribulaciones despues de tanto horror como la Segunda Guerra Mundial nos ha dejado, con sus movimientos, sus guerras y armas atómicas? ¿No prueban la inexistencia de cualquier esperanza en la protección de un más allá?.

Esto es lo que significa Esperar a Godot: Resignación. Pasar de Vladimir a Estragón , del Psoe al Pp, de Mariano a Pedro, del hemisferio derecho al izquierdo y del izquierdo al derecho. No está ahí la respuesta, sino en nuestro corazón.

Podemos pasar de la frágil esperanza de dormir bajo techo, en lo caliente, lo seco, con el estómago lleno, sobre paja” a exigirnos algo más. Empoderarnos, ser parte de un todo. Sustituir a la ambiciosa nobleza por nobles ambiciones.

Porque de Rajoy y Sánchez la respuesta no llegará jamás. Mientras nos dejemos guiar por su diálogo vacío y absurdo no tendremos más que la única certeza de estar esperando a Godot.

Nunca más tendrá importancia el día en el que vivimos, honestamente creo que nos merecemos más. Tenemos que dejar de esperar y organizarnos por medio del respeto y el amor. Sí el amor, porque es lo único que puede vencer al terror de la era atómica. Exigir un mundo libre de plantas nucleares y sin ejércitos. Dejar de esperar a la Trinidad y contribuir a crear un paraiso en la tierra. Unirnos bajo banderas sencillas: como la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta de la Tierra. Vale la pena dejar de esperar por esto. Pide y da hoy para obtener hoy. Basta de deudas, basta de ahorro. El que ahorra por que teme no tener mañana, está creando escasez para el mañana. Somos Co-creadores de nuestra propia realidad. Está todo inventando y rodado. La inteligencia colectiva es la consciencia holística, los derechos humanos: tratar a los demás como quieras que te traten a tí, el Dharma y el Karma, etc. Son algo más que verdades religiosas o consignas hippies, son el camino. Todo lo demás es Esperar a Godot.